dissabte, 3 de maig de 2008

GENERACIÓ X (II): Tobias VS Claire. Dos visions del món



Claire de Tobias:

"Murmuro que estoy de acuerdo, pero pienso en lo que Dag dijo la semana pasada: que Tobías tenia otra razón más perversa para ver a Claire, para cruzar montañas, cuando podía tener a cualquier otra chica. Eso, para mí, es una confesión importante. Claire me leyó la mente:
- Pero a su modo disfrutaba conmigo. Me dijo que lo que más le atraía de mí era la sensación que tenía de que yo conocía un secreto en la vida, una especie de visión mágica que me había dado la fuerza para renunciar a la existencia que llevamos todos. Dijo que le intrigaba la vida que tú, Dag y yo llevamos ahí en California. Y quería enterarse de ese secreto porque esperaba huir también él, aunque al escucharnos se daba cuenta de que era imposible que él hiciera realmente una cosa así. Nunca tendría el valor para vivir en completa libertad. Le aterrorizaría la falta de reglas. No sé. Me sonaban como a tonterías muy grandes y muy poco convincentes. Me sonaba postizo, como si le hubieran aleccionado. ¿Le hubieras creído tú?"

(...)


Tobias de Claire:

“Eres realmente sublime, Claire. Buscas pequeñas verdades esenciales con tus colegas locos del barracón en ese infierno con palmeras, ¿no es eso? Bueno, pues voy a decirte algo: me gusta mi trabajo de aquí en la ciudad. Me gusta la prisa y darles vuletas a las cosas y luchar por el dinero y los símbolos de la posición social, aunque pienses que estoy enfermo por querer esas cosas.”

“¿Sabes una cosa? Cuando te conocí, Claire, pensé que almenos por una vez tendría la oprtunidad de manifestar algo de clase. Que a lo mejor yo también podría ser sublime, Claire. No quiero tener momentos en los que comprenda las verdades esenciales. Yo lo quiero todo y lo quiero ya. Quiero que me abran la cabeza un grupo de majorettes enfadadas, Claire. Unas majorettes enfadadas drogadas. No lo entiendes, ¿verdad?”

“Quiero acción. Quiero ser el vapor del radiador que sisea en el cemento de la Santa Monica Freeway después de que hayan colocado un millar de coches unos contra otros, y con rock ácido que procede de los coches aplastados del fondo. Quiero ser el hombre de la caperuza negra que acciona las sirenas que anuncian el ataque aéreo. Quiero estar desnudo y quemado por el viento y cabalgar uno de los misiles que se dirige en grupo a bombardear todas las jodidas aldeas de Nueva Zelanda.”

“Vete al infierno, Claire. Vete a la porra con tus aires de superioridad. Todos somos perros falderos; y yo sólo quiero saber quién me acaricia. Pero óyeme bien... Si hay más como tú que deciden no participar en el juego, a la gente como yo le resultará más fácil ganar.”



Generació X, Douglas Coupland
... des de La Ribera per al món...